El equipo albiazul agradece la entrada de Camarasa y quiebra su mala racha como visitante con un triunfo gracias a un gol de Aleix Vidal que templa los ánimos en un duelo en el que pudo golear a la contra

Los jugadores del Alavés celebran la victoria tras finalizar el partido ante el Levante

El Alavés da un golpe de autoridad con el mejor arranque de segunda vuelta posible: un triunfo a domicilio que templa los ánimos, rompe su mala racha como visitante y ensancha su renta con el descenso. A estas alturas, los 23 puntos saben a gloria y ayer el equipo aplicó el mejor bálsamo posible para despejar las dudas que su mala racha de resultados habían creado: tres puntos de oro en el Ciutat de Valencia.

Además, Aleix Vidal, que marcó por segunda jornada consecutiva, se reivindicó de forma muy positiva al rubricar el único tanto del choque. Al término del mismo, esta vez con inteligencia, redondeó su notable jornada reafirmándose en las disculpas públicas ante su entrenador y compañeros realizadas en la semana anterior, justo después de criticar los cambios de su técnico en el partido frente al Real Betis.

Estreno con notable

Agradeció el equipo la entrada de Víctor Camarasa en un doble pivote en el que se compenetró muy bien con Manu. Un día más, Pere Pons fue el elegido para quedarse en el banquillo. El de Meliana trabajó en defensa, presionó alto y ayudó a sacar el balón jugado en una primera mitad en la que su escuadra se mostró valiente. Lejos de ceder espacio y atrincherarse en su área, el conjunto de Asier Garitano buscó discutir la posesión a los locales y trató de aproximarse a la portería rival.

Enfrente, el Levante salió con mucha fuerza. En los cuatro primeros minutos lanzó dos avisos, con remates desviados de Melero, a la salida de un córner en el minuto 2, y de Borja Mayoral en el 4.

Buscaba las entradas por bando el cuadro gasteiztarra con desplazamientos largos y trataba de combinar en las inmediaciones del área rival gracias a la movilidad de Lucas Pérez y a un Aleix Vidal que, partiendo desde la banda derecha, se metía hacia dentro en cuanto podía.

Así, en el 22 tuvo su primera ocasión el móvil delantero gallego. Víctor Camarasa robó un balón zona peligrosa gracias a la presión alta de su equipo y asistió a Lucas Pérez para que éste disparara demasiado cruzado dentro del área.

Creó peligro a balón parado el Levante y, en el 34, Pacheco, muy bien colocado, blocó un testarazo de Melero en un saque de esquina. De inmediato, tuvo su mejor ocasión hasta el descanso el Alavés. En el 35, Lucas Pérez metió un gran pase de rabona a Joselu, pero Aitor Fernández, muy seguro, neutralizó el lanzamiento del ariete desde la frontal.