Jon Morcillo, a la derecha, podría debutar en Granada en un partido oficial

El partido de Granada está a la vuelta de la esquina y se presenta con las dudas derivadas de una pretemporada tan atípica que ha supuesto contar con seis positivos por la Covid-19 en el seno de la plantilla rojiblanca. Uno de los afectados ha sido Iñigo Córdoba, solvente escudero defensivo de un Yuri que por mor de sus pocos entrenamientos grupales podría no ser titular en Los Cármenes.

Sea el zarautzarra o sea Mikel Balenziaga, hay que buscar un ayudante en materia defensiva para quien ejerza de lateral zurdo. He ahí la duda. ¿Apostará Garitano por Córdoba a pesar de que no ha dispuesto de tantas horas de entrenamiento con el grupo por culpa del maldito virus? ¿Preferirá inclinarse por la capacidad rematadora de Morcillo aunque ello implique, en principio, un menor celo en materia defensiva?

¿Físico o pegada?

En condiciones normales, Córdoba tendría ganada la partida al emergente nuevo canterano, ya sea por su experiencia y por su kilometraje habitual en su labor sorda y esforzada, pero las circunstancias son diferentes y puede ser una buena opción aprovechar las condiciones realizadoras de Morcillo, que cuenta con un cañón en su pierna izquierda y al que se le ha visto en esta pretemporada más implicado en labores de ayuda al lateral.

Lekue otra opción

Aun cuando no ha sido la pretemporada que se esperaba por la imprevisibles circunstancias, el poderío físico de Iñigo quizá pese más en la decisión que adopte Garitano, que podría refrescar el equipo con el discurrir de los minutos con un Morcillo que pide paso. Quizá guardando las espaldas a alguien que no se desenvuelve en esa zona, pero que por las circunstancias podría tener un hueco en Granada. Lekue es una opción, aunque no la más frecuente ni la más natural.