Los jugadores del Celta celebran el 2-2 de Iago Aspas en el partido ante el Barça

El Barça inició con un once rejuvenecido por Fati Riqui ante un Celta con mucha rotación encajado en su 5-3-2. Desde que empezó a rodar la pelota los azulgranas, bien dirigidos por Rakitic, pusieron anchura y verticalidad ofensiva pero a ritmo medio.

En el inicio de juego blaugrana, Okay cometía el error de perseguir a Rakitic. Ese gran vacío interno lo vio Messi Brais Denis estaban de interiores- pero el capitán seguía más fino en el pase que en el remate para suerte de Rubén.

Insistían los de Setién, con Riqui/Rakitic presionando tras pérdida, y en el 19’, la falta: todo el Celta metido en el área, un jugador en cada poste y Rubén como si de un córner se tratase. Leo golpeó suave, como para salvar la mini-barrera, pero… ¡buscando la cabeza de Luis Srez! Engaño total y 0-1 con los jugadores locales mirándose para encontrar alguna explicación. No la encontraron.

El Celta no logró empatar en el primer tiempo pero Piqué Umtiti lo pasaron muy mal. Cuando los vigueses “quisieron” correr, se plantaron en área blaugrana aunque sin acierto final por parte de Brais (al poste) y AspasTer Stegen y sus centrales no estaban arropados. Iban a la carrera…

Sabemos que Semedo Alba tienen velocidad para volver a tiempo de corregir pero ayer reaccionaban tarde y eso para Rakitic (Vidal tampoco es veloz, sólo Riqui) fue trascendental. Defender corriendo hacia tu propia portería significa VENTAJA para los adversarios. Hacerlo de atrás hacia delante proporciona estabilidad, orden y conjunción. Nada de estas tres premisas logró ayer el equipo azulgrana.