El Granada sigue pendiente de acometer refuerzos en su plantilla antes de que se cierre el plazo en el mercado de invierno. Las miras están puestas en incorporar un mediocentro y un lateral izquierdo. Son las dos posiciones que más urge apuntalar para disputar lo que resta de temporada y en las que la dirección deportiva del club se centra.

Durante las últimas semanas se han valorado algunas posibilidades, pero ninguna de las operaciones ha sido viable. Existe aún un margen con el tope salarial y eso ofrece la opción de realizar fichajes, ya sea en propiedad o mediante una cesión. También es necesario que la propiedad del club autorice cualquier movimiento.

Los problemas en el centro del campo han surgido últimamente al acumularse lesiones. Tanto Maxime Gonalons como Ángel Montoro han estado de baja un tiempo, lo que hace necesario reforzar esa zona. En el partido del pasado domingo con el Osasuna, Diego Martínez optó por utilizar al central Jesús Vallejo como pivote y el experimento no salió bien.