Julen Guerrero, a la izquierda de la imagen junto a Luis de la Fuente, entre otros

Aunque la casa le tira y ya ha pisado muchas veces Lezama, Luis de la Fuente vive de la inmediatez. Sus objetivos están muy claros. “Volver a clasificar mi selección a Europa, los Juegos Olímpicos..”, desgrana. Eso sí, volver al redil rojiblanco siempre hace ilusión, pero de momento toca lo que toca. “Estoy como para pensar en otras cosas. Claro que me gustaría algún día entrenar en el Athletic”, admite.

Y en cuanto a su Athletic espera verlo en la final de Copa, termómetro de una situación que supondría recuperar la normalidad. “La mejor noticia de que se celebre la final de Copa es que se supere este virus. La mejor noticia para la humanidad es que se pudiera jugar con público”, valora De la Fuente, que sabe muy bien lo que es disputarla.

Sin ir más lejos, disputó las de los años 80 con un alemán que dominaba el centro del campo culé y que ha optado por la provocación en las últimas semanas. “No sé qué ha dicho Schuster. Sin comentarios. Hay cosas más importantes”.

Así despacha el tema el de Haro, que tiene en cuenta a sus paisanos, a esos que tan mal lo han pasado por la pandemia dichosa. Pero la situación se ha revertido. “Está muy bien. Ayer dieron los datos de contagiados y después de haber sido un lugar donde hubo un foco tan importante resulta que es la comunidad que mejores datos de menos contagios da. Ha sido sorprendente, espectacular el trabajo que han hecho allí”, celebra.