El Chimy Ávila entrena y toca balón en Tajonar

Que la vuelta a la normalidad la Real no iba a ser sencilla era un hecho. Tener que jugar cada 72 horas y contra equipos que luchan por los mismos objetivos que los tuyos auguraban que el final de Liga va a ser frenético. La Real tendrá que aguantar con uñas y dientes para defender la cuarta plaza que ostenta, aquella que da acceso a la próxima edición de la Champions League.

El primer rival te tendrá que superar en el retorno del fútbol será el Osasuna de Jagoba Arrasate al que ya le ha ganado dos veces este curso. Los del exrealista, en una cómoda 11ª plaza y con nueve puntos por encima del descenso, han demostrado ser un rival tenaz que nunca baja los brazos. No hay más que echar la vista atrás y revisar el 3-4 de la ida en El Sadar. Por si faltaban ingredientes para que el derbi del 14-J fuera a priori apoteósico, se añade más picante a la ecuación. El ‘Chimy’ Ávila está de vuelta en Tajonar y eso es sinónimo de peligro para todos sus rivales. El argentino, gravemente lesionado el pasado más de enero tras romperse los ligamentos de su rodilla estaba descartado para la presente temporada, pero el parón del Covid le ha dado la oportunidad de volar en su recuperación.

El ‘comandante’ fue operado el 31 de enero y a los tres meses ya estaba dando de nuevo patadas a un balón. La asombrosa recuperación del delantero no ha pasado desapercibido e incluso los médicos del club rojillo se asombraron con la velocidad a la que evolucionaba la rodilla del Chimy. Hoy, en el primer entrenamiento colectivo después de casi tres meses, el ariete se ha ejercitado junto al resto de sus compañeros e incluso ha tocado balón. Con menos de dos semanas para la vuelta del fútbol parece prematura la vuelta del Chimy, pero a la Real le ha surgido una amenaza con la que probablemente no contaba.