El derbi cayó del lado del Real Madrid, que hizo gala de una superioridad tan clara como inesperada (2-0) ante un Atlético de Madrid desconocido, que echó por tierra su impecable racha para reanimar una competición que parecía desnivelada claramente del lado rojiblanco.

Prácticamente nada se puede sacar de positivo de la derrota del Atlético de Madrid en el derbi, pero los jugadores colchoneros quieren agarrarse a la tendencia con la que llegaron a la cita en el Alfredo di Stefano. La derrota ante el eterno rival no oculta la prodigiosa racha que enlazaron los de Simeone y que colocaron al equipo colchonero en un trance inédito en estos años, en ser considerado el principal candidato al título de LaLiga.

Ni antes lo era, por más que muchos quisiesen meter presión, ni ahora deja de serlo. Para el vestuario, la derrota es un partido más. El mensaje es claro, seguir a lo suyo, a seguir siendo el equipo que en este tiempo cuajó partidazos, con un gran estilo y mucha potencia de fuego.