Buyo las pasó moradas en Tenerife en 1992 y 1993. El Madrid cayó y la Liga fue del Barça

Depender del error de otro es el peor negocio para ganar una Liga en la última jornada, pero la verdad es que al Barça no le ha ido tan mal en esa incómoda tesitura. Tres de las Ligas más celebradas de su historia, mucho más que las conquistadas con suficiencia, fueron así. Las célebres Ligas de Tenerife, en 1992 y 1993, requirieron como condición indispensable para el alirón culé el tropiezo del Madrid, idéntica situación que la sufrida por el Deportivo en 1994. Ahora el Barça vuelve a necesitar un milagro. O mejor dicho, dos. Para ser campeón precisa ganar sus partidos y que el Madrid pierda uno y empate otro.

Claro que la dinámica y la autoestima azulgrana en las Ligas de los 90 estaban por las nubes. En 1992, el Barça venía de ganar su primera Copa de Europa. El Madrid llegó con un punto de ventaja a Tenerife y se puso 0-2. El increíble giro de los acontecimientos terminó con el Barça ganando al Athletic con dos goles de Stoichkov (2-0) y el Tenerife, que no se jugaba nada, remontando hasta ganar por 3-2.

Un año después se repitió la historia. El Madrid volvió a Tenerife sabiendo que un triunfo le daba el título, pero vivió un ‘dejà vu’ traumático ante un rival que en esa ocasión se jugaba ir a la UEFA por vez primera en su historia. El Barça cumplió con su parte derrotando a la Real Sociedad (1-0) y volvió a recibir vía transistor grandes noticias desde la isla del tesoro: 2-0 y Liga culé.