Yuri y Raúl García chocan sus manos después del 1-0 al Mallorca.

Si la clasificación se limitara únicamente a los partidos como locales, el Athletic sí sería equipo europeo. El campamento base de San Mamés funciona a la perfección. 9 victorias, 4 empates y 3 derrotas que se traducen en 31 puntos. 20 tantos a favor y 9 en contra. El conjunto menos goleado como anfitrión en Primera. Numerazos en la guarida de los leones que les mantienen en la pelea continental y que reducen el impacto negativo que supone la cosecha a domicilio.

El Athletic se ha hecho con el 65% de los puntos puestos en liza en Bilbao en la presente campaña. Lleva una proyección para convertirse en una de las temporadas más destacadas en San Mamés desde que las victorias valen tres puntos en la Liga. Con la actual ya son 25. La actual plantilla rojiblanca se mueve cerca del podio. Eso sí, ni ganando los tres compromisos que le restan en su feudo se colocará entre los tres primeros.

Los mejores registros se han producido al amparo del nuevo San Mamés, en los ejercicios 2013-14 y 2016-17. Ambos con Ernesto Valverde en el banquillo. El Athletic consiguió 43 puntos. El 75% del total. En la primera le valió para acabar cuarto y hacerse con un billete para la previa de la Champions. En la segunda, la última de Txingurri, los bilbaínos fueron séptimos y obtuvieron el pasaporte para la Europa League.