Marcelino reconoció el lunes en la sala de prensa de San Mamés que no se esperaba tan pronto un rendimiento tan bueno de su equipo. No es de extrañar, porque el equipo está ahora lanzado, solamente 24 días después de que el míster asturiano realizara su primer entrenamiento en Lezama tras el relevo producido en el banquillo de San Mamés.

Todos los registros han mejorado sustancialmente en este periodo. El conjunto rojiblanco ha ganado los cuatro últimos partidos de los cinco disputados con el nuevo entrenador. Comenzó con una derrota ante el Barça en el choque aplazado de la segunda jornada (2-3), pero a partir de ahí cuenta por triunfos todos los encuentros. Los leones dieron la campanada en la Supercopa, derrotando al Real Madrid en la semifinal (1-2) y a los culés en la final disputada en La Cartuja (2-3), logrando así el tercer título de este torneo. También ganaron el pasado jueves al Ibiza en los dieciseisavos de final de Copa, con más sufrimiento del previsto, y golearon el lunes al Getafe en una victoria muy importante para recuperar el pulso a LaLiga. El Athletic ahora es noveno, a seis puntos del descenso que acechaba preocupantemente. Los bilbaínos no lograban cuatro victorias consecutivas desde abril de 2017, con Valverde de míster (Las Palmas y Betis cayeron en San Mamés y Eibar y Celta a domicilio).