Oyarzabal en el entrenamiento de la Real Sociedad previo al encuentro ante el Sevilla

A las once de la noche de hoy, la Real puede ser matemáticamente equipo europeo o ser octava y depender de otros para alcanzar el objetivo continental. Así de crucial es el encuentro que esta noche (21.00 horas, Anoeta, Movistar) disputa la escuadra txuri urdin ante un Sevilla que viene lanzado, como un cohete, pero al mismo tiempo con los deberes hechos. Es una auténtica final y un posible ‘match ball’ en la penúltima jornada, con una premisa clara: si la Real gana y el Athletic no hace lo propio a la misma hora en Bilbao ante un Leganés que se juega la vida, se asegurará por lo menos el séptimo puesto, que ofrece plaza en la Europa League con la necesidad de superar previamente tres eliminatorias previas a partido único.

El equipo de Imanol llega estimulado anímicamente por su gran partido y victoria en Villarreal, pero devastado físicamente por las lesiones, los problemas musculares de una parte de la plantilla y el cansancio de sus mejores jugadores. Sólo quedan dos partidos, ante Sevilla y Atlético de Madrid, cuarto y tercero, para culminar el éxito que sería ir a Europa. Se necesitan cuatro puntos para estar seguros, pero con los tres de hoy podrían valer. Aunque pierda, la Real llegará viva a la última jornada.