Mateu Lahoz pitó de oído la acción que cambió el rumbo del partido: la expulsión por doble amarilla a Asier Illarramendi en el minuto 47 de partido. Illarra, cargado ya con una amarilla por llevarse por delante a un enemigo, va con fuerza a golpear el balón y no llega a impactar ni con el cuero ni con la pierna de Sidnei, que se tira al suelo como si le hubiesen pegado un tiro pegando gritos en un sainete un tanto vergonzoso. El caso es que la acción es muy sonora porque los tacos del capitán de la Real sí rozan con la parte superior de la bota del futbolista del Betis y la rascada o cepillada llega a los oídos de Mateu Lahoz, que estaba totalmente desorientado. Sabía que había infracción y que estaba obligado a sacar tarjeta, pero no sabía qué había pasado y su autor.

No lo debió ver adecuadamente en todo caso porque en primera instancia saca la tarjeta amarilla a Mikel Merino pensando que era él el infractor. Es entonces cuando entra el VAR, con Juan Martínez Munuera a los mandos, para advertirle de que ha equivocado de infractor. Mateu rectifica y entonces se dirige al mutrikuarra y le muestra primero la segunda amarilla y luego la roja. De haber visto bien la jugada en primera instancia, sabiendo que era Illarra el involucrado, el trencilla seguramente no habría sacado la segunda cartulina al capitán, considerando que ya tenía una, tras una acción que no había visto, sólo oído.