La Grada Aitor Zabaleta durante un partido de Liga

La Real arranca su temporada más ilusionante con una cifra récord de 35.209 socios. En cualquier otro año anterior, este guarismo tan elevado sugeriría gradas repletas en Anoeta y un ambiente mágico para el equipo txuri urdin y opresivo para el rival y el árbitro, como en tantas citas de la pasada temporada. Los 35.209 socios, que son más de 3.000 más que en septiembre del año pasado, tendrán que dar rienda suelta a su pasión desde el sofá de su casa y su ubicación preferida de su bar de referencia, no desde la butaca azul de Anoeta.

Lo que en el ‘Un, dos, tres’ se popularizó como ‘sufridores en casa’. Los ‘realzales’ ya se acostumbraron a serlo en los 11 últimos encuentros de la pasada Liga y tendrán que hacer lo propio durante los próximos meses, profundamente marcados por el coronavirus.

En los últimos meses, por mor del covid-19 y la imposibilidad de acudir al estadio, no se han registrado bajas de socios en la Real, pero sí altas. Así las cosas, la masa social ha experimentado un aumento de 205 abonados desde la última cifra oficial que anunció la Real, en el mes de febrero: 35.004. De hecho, el llegar a esta ya astronómica cantidad de fieles se celebró a la grande antes del encuentro ante el Valladolid del pasado 28 de febrero, el último con público en Anoeta.

Hace sólo tres años, cuando comenzaron las obras del Estadio de Anoeta, la cifra de socios era de 22.830. Ahora, con la remodelación ya terminada y la posibilidad de que Anoeta albergue a 10.000 espectadores, son más de 13.000 abonados más. Había muchos aficionados pendientes de que se materializara sobre todo la ampliación de los fondos, el de animación y el familiar para darse de alta y eso se tradujo en la explosión del pasado año. Desde hace justo un año, Anoeta, ya concluido, puede dar cabida a 39.000 asistentes, aunque la previsión apunta a que no podrá haber afición en el coliseo hasta 2021.