Paco Jémez, entrenador del Rayo Vallecano

Paco Jémez nació el 18 de abril de 1970 en Las Palmas de Gran Canaria. Este sábado cumple 50 años. Su padre, Lucas de Écija, una de las leyendas del flamenco, estaba contratado en una sala de espectáculos de la isla para unas actuaciones que se prorrogaron más tiempo del previsto y esto hizo que viniera al mundo en aquella localidad.

Al acabar volvieron a Córdoba, donde Paco se crió, pasó toda su infancia y se convirtió en profesional del fútbol. Su extensa carrera incluye 269 partidos en Primera como jugador, 21 encuentros con la selección española, 328 partidos como entrenador profesional y un palmarés con dos Copas del Rey y una Supercopa de España.

¿Qué significa en su vida Córdoba?

Es la ciudad donde me crié y deportivamente empecé a jugar al fútbol de pequeño, subiendo todos los escalafones hasta el primer equipo. Es probablemente la ciudad más importante, me ha visto crecer y allí tengo familia y amigos. Tengo otros sitios dónde me han acogido muy bien, pero mi ciudad por referencia es Córdoba.

Aparte de jugador, también ha sido entrenador del Córdoba

Es un sitio muy especial. Cada vez que he tenido la posibilidad de ir no me lo he pensado. Es un sitio en el que no tengo que hacer las cosas con la cabeza, sino con el corazón.

Formó parte del llamado Super Depor. ¿Qué siente con el paso del tiempo?

Lo que se vivió en aquella época no sé si lo vamos a poder ver otra vez porque es muy difícil que un equipo considerado humilde y pequeño sea capaz en muy poco tiempo de alternar con los equipos grandes de la Liga española y europea. Fue un hito extraordinario en el mundo del fútbol, pero ahora el Deportivo está viviendo otra época muy diferente, nada que ver con aquella de alegría y bienestar en todos los aspectos. Espero que remonte el vuelo, no sé si podrá llegar a ser como ese equipo, pero sí espero que sea una referencia nacional.