La Real no gana un partido jugado en torno al 20 de enero desde la histórica remontada al Barcelona (3-2) de la víspera de 2013

Agirretxe marca de forma acrobática el 3-2 contra el Barça ante Mascherano y Alves

El santo no ha estado muy por la labor, últimamente, de aliarse con la Real cada vez que le ha tocado jugador en torno a la festividad de San Sebastián. La alegría de la fiesta no se ha conjugado con la de un triunfo txuri urdin en las últimas temporadas. Mañana, la víspera, la Real volverá a comparecer en un terreno de juego, en este caso el Benito Villamarín de Sevilla, con la firme intención de que su actuación sirva de inmejorable pistoletazo de salida a un jolgorio que no es completo desde que el 19 de enero de 2013 un gol de Agirretxe en el minuto 90 derrotara al mejor Barça de la historia firmando una victoria inolvidable en Anoeta (3-2).

Aquel triunfo ante los azulgrana forma parte de los mejores pasajes de la historia reciente de la Real ya que se ganó remontando un 0-2, con dos goles de Chory Castro además del tanto anotado por el usurbildarra, lo que dio comienzo a la fiesta con un subidón espectacular. Aquella victoria, sin embargo, es excepción. La pasada temporada, sin ir más lejos, la Real empató a dos en Vallecas el día San Sebastián en un partido malo en el que igualó al final. La resaca de 2018, por su pate, fue tremenda ya que el 21 de enero la Real cayó en Anoeta (1-2) ante el Celta, sensación similar a la experimentada en 2015, aunque esta vez de antemano. Dos días antes de comenzar la fiesta, el 18 de enero, el Rayo se llevó los puntos de Donostia (1-2) ante la Real de Moyes en el último partido de la primera vuelta.

Con un palmo de narices se había quedado la Real un año antes, en 2014, en su visita a Getafe la víspera de San Sebastián. En un arranque de partido espectacular, el conjunto que aquella matinal vistió de naranja se adelantó 0-2 pero vio como el equipo de casa le igualaba (2-2). Además del partido liguero de 2013, por otra parte el Barcelona visitó Anoeta en Copa, en octavos de final, la víspera de San Sebastián de 2017 y también se llevó el triunfo. Debe ser que el santo entiende que suficiente fiesta hay en la ciudad como para extenderla al terreno de juego.