Entrenamiento del Eibar en Atxabalpe

Después de la temporada más larga y atípica, el Eibar se apresta a vivir su pretemporada más corta y también más inusual. Las circunstancias obligan a adaptarse y a la plantilla armera no le queda otra que intentar amoldarse a la llamada nueva normalidad que reducirá sus días de vacaciones, pero también de preparación porque en un mes el balón, si todo transcurre según lo previsto, que eso está por ver, volverá a rodar.

La primera diferencia importante son los días de descanso de los que disfrutará la plantilla. La pasada temporada, por ejemplo, los jugadores del Eibar disputaron su último partido un 19 de mayo y volvieron a los entrenamientos el 10 de julio tras 50 días de vacaciones. Este año, sin embargo, esos 50 días se han recortado a la mitad porque su último encuentro lo jugaron ante el Villarreal el 19 de julio y será el día 13 cuando vuelvan al trabajo. Es decir, 25 días después.

La segunda diferencia son los días de preparación. Así, el Eibar tuvo el pasado año 40 días de preparación, lo que transcurrieron desde ese 10 de julio en el que regresaron a los entrenamientos hasta el 19 de agosto en el que disputaron su primer partido de Liga frente al Huesca en Ipurua. Esta pretemporada, sin embargo, tendrá 10 días menos ya que el primer encuentro está previsto que se dispute el 12 de septiembre, 30 días después de iniciar el próximo miércoles los entrenamientos.

Ese menor tiempo de preparación y las actuales circunstancias sanitarias eliminan el tradicional stage en Kosen tras cuatro años acudiendo puntual a la localidad austríaca en busca de un clima más benigno. La pretemporada se desarrollará en las instalaciones de Atxabalpe y en Ipurua para reducir también el riesgo de exposición de los futbolistas.

También fruto de esa reducción de días de preparación será la disminución en el número de partidos amistosos, ya que si el pasado verano el Eibar disputó 10 encuentros de preparación, en esta está previsto que el equipo juegue sólo seis, según anunció el martes Fran Garagarza. Aún no se conocen los rivales, si bien el director deportivo anunció que los partidos serán “ante equipos de la zona”, por lo que el Eibar tampoco podrá medirse a rivales de otras ligas como hiciera el año pasado, en el que aprovechó su estancia en tierras austríacas para enfrentarse a adversarios como Bayer Leverkusen, Fortuna Düsseldorf o Werder Bremen alemanes y Kayserispor y Besiktas de Turquía.