Plantilla de la Real Sociedad en la temporada 95/96

Los comienzos de los años 90 no fueron sencillos para la Real. Tras la mejor década de su historia en la que pudo conseguir los cuatro trofeos que luce con orgullo en las vitrinas de Anoeta, la nueva década empezó con temporadas más bien irregulares. Tan sólo en la 91-92 la afición de la Real pudo sacar billete europeo con un brillante quinto puesto. Los cursos siguientes, con clasificaciones más allá del décimo puesto, fueron más bien deficientes. Hasta que en la 95-96 con Salva Iriarte, primero y Jabo Irureta, después los txuri urdin terminaron séptimos con una plantilla que a posteriori triunfaría en los banquillos y demás cargos técnicos que existen en el mundo del fútbol.

Aquella Real de la 95/96 la conformaron Alberto, Olabe, Arteaga, Imanol Alguacil, Fuentes, Aranzabal, Uría, Urzelai, Albistegi, Pikabea, Loren, Ramírez Pérez, Aguirre, Emery, Lumbreras, Yaw, Javi Gracia, Karpin, De Pedro, Imaz, Gica, De Paula, Idiakez, Purk y Luis Pérez. 24 años después, más de la mitad de ellos han tenido una carrera profesional prolífica en cargos relacionados con el fútbol.

Destacan, por encima del resto, los entrenadores. Jabo Irureta tenía a sus órdenes futuros amantes de los banquillos sin siquiera él saberlo. La pizarras en Anoeta echarían humo en aquel entonces. Los técnicos más triunfadores están hoy en día en la élite del fútbol europeo. En la primera fila, y con unas curiosas greñas de la época, aparece un serio Imanol Alguacil que, tras apagar el fuego durante dos ocasiones distintas en la Real, ahora es el principal valedor del éxito txuri urdin. Algo más a la izquierda y con una picara sonrisa aparece Javi Gracia, otro técnico de primera plana europea que ha ocupado banquillos como el de Osasuna, Málaga, Rubin Kazan y Watford, entre otros. Al lado del presidente Uranga, sobresale sentado el que mejor palmarés tiene de todos.

Un jovencísimo Unai Emery también fue partícipe de aquella Real 95/96. El irundarra saltó del Sanse al primer equipo de la Real para completar una discreta carrera como jugador. Lo bueno vendría después con su salto a los banquillos puesto que ha sido capaz de entrenar a Sevilla, Valencia, PSG y Arsenal entre otros, llegando a conseguir nada más y nada menos que tres Europa League y varios títulos en Francia.