Elustondo y Guevara protestan una decisión del árbitro en Anoeta

El tesoro de valor incalculable que la Real tiene en su cantera ha permitido al conjunto txuri urdin salir airoso de dos primeras jornadas que han sido como un campo de minas. En una situación en la que muchos clubs de Primera habrían enarbolado la bandera blanca al no poder armar una alineación de medianas garantías, la Real, con su entrenador Imanol Alguacil al frente, no sólo no se ha rendido de antemano buscando excusas, sino que ha confeccionados dos ‘once’ solventes que le han permitido puntuar ante dos adversarios de perfil antagónico como el Valladolid y el Real Madrid.

La Real afrontó tanto el debut liguero en Zorrilla como el estreno en casa frente al Real Madrid con ocho bajas. Algunas de jugadores indiscutibles en los éxitos de la pasada campaña como Zaldua, MonrealWillian José Zubeldia, otras de futbolistas que terminaron siendo decisivos como Zubimendi e incluso no pudo contar en la primera jornada con su fichaje estrella, David Silva. Todo ello sin mencionar la ausencia, desde hace más de año y medio, de un jugador franquicia como Illarramendi o de hombres como SangalliMerquelanz Guridi que en este escenario de guerra de guerrillas, estarían en clara disposición de echar una mano, de elevar el nivel medio del equipo txuri urdin.

Si en esas condiciones la Real no se ha desmoronado ha sido gracias a su cantera. Si en Valladolid fue Roberto López quien acudió al rescate con su lanzamiento de falta y Barrenetxea enarboló la bandera del descaro, frente al campeón de Liga ahí estuvieron los GuevaraAri t ElustondoLe NormandAihen Gorosabel para mantener al equipo en pie. Para, no sin dosis de sufrimiento, lograr al menos sacar un empate que mantiene deportivamente a flote al equipo en este complicado inicio de temporada.